sábado, 2 de abril de 2011

Lecturas sábado 02 Abril 2011

sábado 02 Abril 2011
Sábado de la III Semana de Cuaresma

San Francisco de Paula



Leer el comentario del Evangelio por
San Andrés de Creta : « Oh Dios, ten piedad de este pobre pecador »

Lecturas

Oseas 6,1-6.

"Vengan, volvamos al Señor: él nos ha desgarrado, pero nos sanará; ha golpeado, pero vendará nuestras heridas.
Después de dos días nos hará revivir, al tercer día nos levantará, y viviremos en su presencia.
Esforcémonos por conocer al Señor: su aparición es cierta como la aurora. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra".
¿Qué haré contigo, Efraím? ¿Qué haré contigo, Judá? Porque el amor de ustedes es como nube matinal, como el rocío que pronto se disipa.
Por eso los hice pedazos por medio de los profetas, los hice morir con las palabras de mi boca, y mi juicio surgirá como la luz.
Porque yo quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos.


Salmo 51(50),3-4.18-19.20-21.

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado!
Los sacrificios no te satisfacen; si ofrezco un holocausto, no lo aceptas:
mi sacrificio es un espíritu contrito, tú no desprecias el corazón contrito y humillado.

Trata bien a Sión, Señor, por tu bondad; reconstruye los muros de Jerusalén,
Entonces aceptarás los sacrificios rituales - las oblaciones y los holocaustos - y se ofrecerán novillos en su altar.


Lucas 18,9-14.

Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola:
"Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano.
El fariseo, de pie, oraba así: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano.
Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas'.
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: '¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!'.
Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado".


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por

San Andrés de Creta (660-740), monje y obispo
Gran Canon de la liturgia Bizantina para la Cuaresma 2ª oda

« Oh Dios, ten piedad de este pobre pecador »

Atiéndeme, Oh Cielo, y yo hablaré; Oh tierra, dad aire a las voces que
se arrepienten ante Dios y le cantan alabanzas. Atiéndeme, Oh Dios mi
Salvador, con tus misericordiosos ojos y acepta mi ferviente confesión.
He pecado ante todos los hombres. Yo solo he pecado contra Ti; Pero Dios
ten compasión, Oh Salvador, sobre tu criatura. Una corriente de
pasiones me acosa, Oh compadécete Padre, me ofrezco también a Tí. Sed
misericordioso conmigo, oh Salvador, en Ti confío. He oscurecido la
belleza de mi alma con placeres de pasión y he reducido a fango mis
pensamientos y mi mente. He desgarrado la vestidura que el Creador
tejió para mí en los comienzos y por eso estoy yaciendo desnudo. Me he
puesto un abrigo desgarrado, el cual la serpiente tejió para mí por desidia
y estoy avergonzado. He mirado la belleza del árbol, y mi mente fue
seducida; y ahora me encuentro desnudo, y estoy avergonzado. Todos los
demonios de las pasiones me han seguido y por mucho tiempo me han
tiranizado. He perdido la belleza de mi nacimiento y ahora me encuentro
desnudo y estoy avergonzado. Los pecados que me desnudaron del ropaje
tejido por Dios, han cosido sobre mí un vestido de pellejos. Estoy
envuelto en una prenda de vergüenza, lo mismo que hojas de higuera en
reprobación por mis pasiones egoístas. Oh Amor de los hombres, quien
deseó la salvación de todos, en Tu bondad recuérdame y recíbeme
arrepentido. Dad oídos a los suspiros y gemidos de mi alma, acepta las
lágrimas de mis ojos, oh Salvador, y sálvame.



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