viernes, 15 de abril de 2011

Lecturas viernes 15 Abril 2011

viernes 15 Abril 2011
Viernes de la V Semana de Cuaresma

San Marón , Benedicto XVI: Audiencia del miércoles.



Leer el comentario del Evangelio por
Santo Tomás Moro : Cristo da la vida por sus enemigos

Lecturas

Jeremías 20,10-13.

Oía los rumores de la gente: "¡Terror por todas partes! ¡Denúncienlo! ¡Sí, lo denunciaremos!". Hasta mis amigos más íntimos acechaban mi caída: "Tal vez se lo pueda seducir; prevaleceremos sobre él y nos tomaremos nuestra venganza".
Pero el Señor está conmigo como un guerrero temible: por eso mis perseguidores tropezarán y no podrán prevalecer; se avergonzarán de su fracaso, será una confusión eterna, inolvidable.
Señor de los ejércitos, que examinas al justo, que ves las entrañas y el corazón, ¡que yo vea tu venganza sobre ellos!, porque a ti he encomendado mi causa.
¡Canten al Señor, alaben al Señor, porque él libró la vida del indigente del poder de los malhechores!


Salmo 18(17),2-3.4.5-6.7.

Dijo: Yo te amo, Señor, mi fuerza,
Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador, mi Dios, el peñasco en que me refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoqué al Señor, que es digno de alabanza y quedé a salvo de mis enemigos.
Las olas de la Muerte me envolvieron, me aterraron los torrentes devastadores,

me cercaron los lazos del Abismo, las redes de la Muerte llegaron hasta mí.
Pero en mi angustia invoqué al Señor, grité a mi Dios pidiendo auxilio, y él escuchó mi voz desde su Templo, mi grito llegó hasta sus oídos.


Juan 10,31-42.

Los judíos tomaron piedras para apedrearlo.
Entonces Jesús dijo: "Les hice ver muchas obras buenas que vienen del Padre; ¿Por cuál de ellas me quieren apedrear?".
Los judíos le respondieron: "No queremos apedrearte por ninguna obra buena, sino porque blasfemas, ya que, siendo hombre, te haces Dios".
Jesús les respondió: "¿No está escrito en la Ley: Yo dije: Ustedes son dioses?
Si la Ley llama dioses a los que Dios dirigió su Palabra -y la Escritura no puede ser anulada-
¿Cómo dicen: 'Tú blasfemas', a quien el Padre santificó y envió al mundo, porque dijo: "Yo soy Hijo de Dios"?
Si no hago las obras de mi Padre, no me crean;
pero si las hago, crean en las obras, aunque no me crean a mí. Así reconocerán y sabrán que el Padre está en mí y yo en el Padre".
Ellos intentaron nuevamente detenerlo, pero él se les escapó de las manos.
Jesús volvió a ir al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado, y se quedó allí.
Muchos fueron a verlo, y la gente decía: "Juan no ha hecho ningún signo, pero todo lo que dijo de este hombre era verdad".
Y en ese lugar muchos creyeron en él.


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por

Santo Tomás Moro (1478-1535), seglar inglés, mártir
Tratado sobre la Pasión, Cristo nos amó hasta el extremo, homilía 1

Cristo da la vida por sus enemigos

Meditemos profundamente sobre el amor de Cristo nuestro Salvador, "que
ha amado a los suyos hasta el extremo" (Jn 13,1), hasta el punto que por su
bien, voluntariamente, sufrió una muerte dolorosa y manifestó el máximo
grado de amor que puede existir. Pues Él mismo dijo: "No hay amor más
grande que el que da su vida por sus amigos" (Jn 15:13). Sí, este es el
amor más grande que jamás se haya demostrado. Y sin embargo, nuestro
Salvador nos dio uno mayor por que dio esta prueba de amor igual para sus
amigos y sus enemigos.

¡Qué diferencia entre este verdadero amor y otras formas de amor falso
e inconsistente que pueden encontrarse en este pobre mundo!... ¿Quién puede
estar seguro, en la adversidad, de mantener a muchos de sus amigos, cuando
nuestro Salvador, cuando fue arrestado, permaneció solo, abandonado de los
suyos? ¿Cuándo tú te vayas, quién querrá ir contigo? ¿Si fueras rey, tu
reino no te dejaría partir sólo para olvidarte tan pronto? ¿Incluso tu
familia no te dejaría marchar, como una pobre alma abandonada que no sabe a
dónde ir?

Así pues, aprendamos a amar en todo momento, como deberíamos amar: a
Dios sobre todas las cosas y a todas las otras cosas a por Él. Por que cada
amor que no nos lleva a este fin, es decir, a la voluntad de Dios es un
amor vano y estéril. Todo amor que dirigimos a un ser creado y que debilita
nuestro amor hacia Dios, es un amor detestable y un obstáculo en nuestro
camino hacia el cielo ... Así que, como nuestro Señor nos ha amado tanto
para nuestra salvación, imploremos asiduamente su gracia, temiendo que en
comparación con su gran amor, a nosotros se nos encuentre repletos de
ingratitud.

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